Con el paso del tiempo, la inteligencia artificial está cada vez más presente en nuestro día a día. Tiene cabida en muchos campos y aplicaciones, como los servicios de atención al cliente o la automatización del envío masivo de mailings, donde aporta soluciones muy eficaces y rápidas.
El mercado de esta innovadora tecnología ha crecido un 19,6% durante el primer trimestre de 2022. Además, se espera que los ingresos totales de este 2022 sean de 380.350 millones de euros y de unos 400.000 millones de euros a finales del año que viene, 2023.
Los expertos y profesionales dedicados al desarrollo e implantación de inteligencia artificial esperan que las plataformas de IA aplicadas a las empresas crezcan un 34,6% y el desarrollo de software de IA, un 14,1% en los próximos 5 años.
¿Qué es la IA?
La inteligencia artificial es la combinación de algoritmos y tecnologías que introducen la lógica racional humana en las máquinas para que puedan aprender y responder a los estímulos de forma parecida a como lo hacemos las personas.
Utilizando estas tecnologías, podemos entrenar a las máquinas para que realicen tareas específicas que requieran procesar una gran cantidad de datos y reconocer patrones de forma totalmente automatizada y en menos tiempo.
La IA incluye el aprendizaje automático y el procesamiento del lenguaje, dos capacidades que le permiten evolucionar para ayudar a las empresas a alcanzar sus objetivos.
¿Por qué deberían las empresas implementar la IA?
Las empresas necesitan cada vez más diseñar mejores estrategias, tener más visibilidad, conocer en detalle a sus clientes y optimizar sus procesos y su gestión.
Por eso, la IA es una herramienta clave que todas las empresas deberán implantar. Pero ¿qué beneficios les aporta?
Aumento de la productividad
Uno de los beneficios principales y más evidentes de esta tecnología es el aumento de la productividad de los trabajadores, ya que las máquinas se encargan de los procesos y las tareas más rutinarios. Así podemos optimizar al máximo la eficiencia y el tiempo de nuestro equipo y centrar todos los esfuerzos en las tareas más importantes.
Mejor conocimiento de los clientes
Con programas informáticos inteligentes podemos responder de forma automática y personalizada a las peticiones de nuestros clientes. Además, podemos recoger sus datos gracias a herramientas como los chatbots conectados a una base de datos.
Mejor conocimiento de los propios productos o servicios
Mediante el análisis automatizado de datos podemos conocer a fondo todos los detalles de nuestros productos o servicios, su distribución y las ventas que vamos cerrando o que ya hemos cerrado. En otras palabras, nos permite simplificar todos los procesos y gestiones para recoger únicamente la información que consideramos más relevante.
Mejora de la calidad de vida de los trabajadores
Con la IA beneficiamos a los trabajadores y hacemos que se sientan más valorados: al eliminar o simplificar las tareas mecánicas y repetitivas de su día a día, damos más peso a los factores emocionales, la creatividad y la imaginación.
Aprendizaje constante o “machine learning”
El machine learning se basa en registrar los errores para evitar que se repitan en procesos futuros; de esta forma, dotamos a las máquinas de la capacidad de aprender de distintas situaciones a la vez que adquieren experiencia.
¿Cómo pueden las empresas implementar la IA?
Podemos considerar esencial la creciente implantación de la IA en las empresas, y no solo en las grandes: las pymes también pueden aprovechar los beneficios de esta tecnología.
Para implantarla con éxito, debemos tener en cuenta 4 aspectos:
1. Empezar poco a poco
Se recomienda empezar a pequeña escala, porque así aprenderemos a utilizarla correctamente: primero, centrándonos en recopilar datos o información de ámbitos concretos. Y, cuando ya sepamos al 100% cómo utilizarla, podremos aplicarla a varios procesos a la vez.
2. Identificar las áreas donde implantarla
Para implantar correctamente la IA en nuestra empresa, primero debemos analizar nuestros procesos y nuestra gestión para determinar dónde la necesitamos realmente. Un error muy frecuente es precipitarse e implantar esta tecnología en muchos ámbitos a la vez antes de dominar por completo la herramienta.
3. Capacitar a los trabajadores y colaboradores
No hay mejor momento para implantar esta tecnología que cuando ya hemos trasladado todos nuestros procesos a la nube. Pero, antes de ponerla en marcha, tendremos que formar y capacitar a nuestros trabajadores para que hagan un uso óptimo de la herramienta, exploten al máximo sus beneficios y aprovechen todas las oportunidades que se nos presenten.
4. Incorporar la IA a las tareas diarias
Al igual que los trabajadores, la IA debe entrenarse para funcionar con eficiencia. Lo hace mediante el machine learning, que genera datos que estarán a disposición de los trabajadores. Podemos considerar estos datos una poderosa herramienta en manos de las empresas, porque pueden ayudarnos a tomar decisiones y a atender a nuestros clientes de forma totalmente personalizada.
Inteligencia artificial y big data
Hoy en día necesitamos controlar y analizar todos los datos y, gracias al big data, podemos transformarlos en información práctica que aplicar a nuestro sector y a nuestra actividad.
Por otro lado, la inteligencia artificial está dando poco a poco un gran protagonismo a las tecnologías inteligentes.
Por tanto, podemos afirmar sin ninguna duda que el potencial de estas dos tecnologías es enorme. Pero ¿qué pasa si las combinamos? El resultado de esta unión es el machine learning, una funcionalidad que define en gran medida a la IA en su proceso de aprendizaje por ensayo y error.
¿Cuál es el futuro de la IA?
El futuro de la inteligencia artificial está determinado por los avances tecnológicos que van apareciendo con el paso del tiempo. Se espera que la IA llegue a tomar mejores decisiones que los seres humanos y a aportar puntos de vista que ni siquiera nos habíamos planteado.
Esta tecnología tiene numerosas aplicaciones en nuestro día a día, como facilitar la búsqueda de empleo, mejorar nuestra vida, etc. Pero también debemos contemplar la posibilidad de aplicarla al propio ser humano para ampliar nuestras capacidades mediante tecnologías cognitivas y dispositivos portátiles que nos beneficien en los distintos ámbitos de nuestra vida diaria.
Aun así, estos no son más que los primeros pasos del futuro que poco a poco estamos creando gracias a la IA y a las nuevas tecnologías.



